
El sistema hidráulico de un montacargas es el punto central que permite levantar, bajar y controlar las cargas con exactitud y seguridad.
Así que comprender su funcionamiento te ayuda a optimizar su rendimiento, planificar el mantenimiento preventivo y minimizar los riesgos operativos. Si lo resumimos: el sistema transforma la energía mecánica o eléctrica en energía hidráulica (fluido a presión) y de vuelta a un movimiento lineal o rotacional a través de cilindros hidráulicos y motores hidráulicos.
Un montacargas común tiende a integrar ciertos elementos clave, entre los que podemos destacar:
Es importante elegir cada componente con base en la capacidad de carga, el número de ciclos y condiciones ambientales, para garantizar la seguridad y una buena vida útil.

El ciclo de operación de un montacargas logra combinar controles simples con principios hidráulicos bastante robustos, que son los siguientes:
El dimensionamiento adecuado de la bomba hidráulica y de la válvula de control determina la capacidad de respuesta, la suavidad del movimiento y la eficacia energética del equipo en cuestión.

Encontrar problemas y fallas a buen tiempo te puede evitar paros y reparaciones que solo salen costosas.
Las señales más comunes que muestran que el cilindro hidráulico no está operando de forma correcta son el descenso lento de la carga, ruidos extraños y constantes, sobrecalentamiento y fugas hidráulicas visibles.
Si quieres mantener el montacargas en las mejores condiciones, sigue estas instrucciones:
Asimismo, añadir mantenimiento predictivo (con sensores de presión, temperatura y análisis de vibraciones) da la capacidad de programar intervenciones antes de que fallen los componentes críticos, disminuyendo el MTTR y aumentando el MTBF.
La seguridad industrial debe ser la mayor prioridad: antes de realizar cualquier intervención, es importante aplicar procedimientos de bloqueo y etiquetado (lockout-tagout) y descarga las presiones residuales de acumuladores.
No olvides capacitar a tus operadores en la detección temprana de anomalías y en el correcto uso de los controles para evitar las sobrecargas.
En el momento de adquirir o de renovar las flotas, evalúa a proveedores que te otorguen fabricación hecha a la medida, pruebas en banco y soporte técnico local.
Integrar sensores y esa posibilidad de personalizar los cilindros o válvulas, te ayudará a optimizar la vida útil y el costo total de propiedad (TCO) del montacargas.
Para los proyectos que necesitan de respaldo técnico y servicios especializados en los sistemas hidráulicos, en IMPSA te otorgamos capacidades de diseño, fabricación, pruebas y mantenimiento que te garantizan rendimiento y disponibilidad de tus montacargas dentro de los entornos operativos mexicanos.