
Para los montacargas, los cilindros hidráulicos son componentes fundamentales, puesto que soportan las cargas y permiten el levantamiento y el descenso precisos, mientras condicionan la seguridad de tus operaciones.
Cuando un cilindro falla, no solo disminuye la productividad, sino que aumentan los riesgos para el personal y el equipo.
Aquí conocerás cómo abordamos en IMPSA las fallas comunes, cómo se deben diagnosticar y algunas soluciones prácticas, (preventivas e inmediatas) para devolver la fiabilidad a tus equipos.
Entre las fallas más comunes que existen en los cilindros de montacargas, tenemos los siguientes:
Estas condiciones pueden ser señales detectables, ya sea con fugas visibles, descenso lento de la carga, ruidos extraños, consumo elevado de la bomba y variaciones de la temperatura en el círculo hidráulico.

Antes de cualquier tipo de intervención, es crucial un diagnóstico estructurado. Las siguientes son pruebas que recomendamos:
Con un diagnóstico bien documentado es posible decidir si se requiere una reparación localizada, un rectificado en el taller o se debe reemplazar el cilindro, siempre considerando el costo total de propiedad (TCO) y la criticidad que tiene el equipo.
Para atender estas causas y prevenir las recurrencias, es importante aplicar un plan integral donde se combinen acciones preventivas y correctivas.
Las medidas más efectivas que podemos mencionar son las siguientes:

Por otro lado, integrar sensorización en los puntos críticos (temperatura, presión y posición) habilita el mantenimiento predictivo, lo que da la oportunidad de anticipar las fallas y programar las intervenciones en ventanas planificadas, reduciendo los paros operacionales.
Cuando hay una falla en el montacargas, es importante darle prioridad a la seguridad. Primero: aisla la unidad, descarga los acumuladores y aplica procedimientos de lockout tagout.
Es importante documentar las condiciones de trabajo y los tiempos para alimentar el histórico del equipo. También mantén un stock de repuestos originales y kits críticos (como retenes, juntas o sellos) para disminuir el MTTR, y coordina con talleres que tengan rectificado y pruebas en banco para lograr certificar las reparaciones.
En las flotas con mayor criticidad, es importante planificar un inventario rotativo, además de acuerdos de servicio con un socio que ofrezca respuesta veloz, fabricación a la medida y trazabilidad documental.
Si requieres apoyo técnico para un buen diagnóstico, reparación, ingeniería inversa o diseño de un programa de mantenimiento ajustado a la criticidad de tu flota, en IMPSA tenemos servicios especializados en sistemas hidráulicos y soluciones hechas a la medida para optimizar el rendimiento y minimizar los paros en los montacargas.